Evoluciona o Muere

Ya lo decía Charles Darwin en El Origen de las Especies. Bueno, no se refería exactamente a lo mismo, pero para el caso, su teoría de la Evolución nos sirve perfectamente.

evolucion-del-hombre

 

La idea subyacente está estrechamente relacionada con la necesidad del cambio para ser Feliz. En este caso, hablamos de la necesidad de adaptarse. Evoluciona o muere.

Imaginemos la situación : somos un mono. Vivimos felizmente en un árbol, comemos bayas y nos pasamos el día quitándole los piojos a nuestros amigos. Hasta aquí todo bien. Entonces un buen día, algo sucede. Llamémosle, por ejemplo, TERREMOTO. La Tierra se sacude, el suelo se abre, y nuestro árbol se hunde en las profundidades. Aunque nosotros hemos sobrevivido, nos damos cuenta de que nuestro árbol ha desaparecido… ¿¿Qué hacemos ahora??

Para empezar, nos vemos obligados a salir de nuestra zona de confort.

Y para continuar, no tenemos demasiadas opciones. Tendremos que aprender a andar para ir buscar otro árbol, no nos queda más remedio, o moriremos de hambre. Al principio nos cuesta, nos duele, estamos desorientados. Nos vemos obligados a desarrollar nuevas habilidades para adaptarnos al nuevo entorno. Y poco a poco vamos caminando, andamos cada vez más lejos, nos vamos acostumbrando a esta nueva situación, nos habituamos a ella, descubrimos que nos va gustando cada vez más, poco a poco la vamos interiorizando… Vamos encontrando otras bayas que crecen en arbustos, las probamos y nos gustan…

Hasta que un buen día asumimos que siempre ha sido así. Que siempre hemos sabido andar. Y en cuanto pasa un poco de tiempo, incluso olvidamos que hubo una época en que la que vivíamos en las copas de los árboles.

Siempre pasan cosas. Es Ley de Vida. 

El ser humano, por naturaleza, tiende a acomodarse. Eso de salir a cazar y explorar nuevos mundos está muy bien, pero lo cierto es que si nos lo dieran todo hecho, mejor que mejor, ¿verdad?

La cuestión es esta : en la vida pasan cosas, queramos o no. Algunas nos gustarán, otras no tanto. En nuestra mano está el poner de nuestra parte para que suceda lo que nosotros queremos, pero no siempre va a ser así. Y hay que asumirlo.
Por eso, cuando suceda algo en contra de nuestros deseos u objetivos, podemos hacer dos cosas: lamentarnos, o adaptarnos.

En tiempos de crisis, hay dos clases de personas: las que lloran, y las que venden pañuelos.

¿Cual quieres ser tú?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *